may 16, 2013
AGENCIAS
“El Cosmonauta” no es una película cualquiera. Su realización ha sido posible
gracias a la financiación de más de 5.000 personas mediante el sistema de
crowdfunding, una técnica de micromecenazgo en masa. Aunque fue en 2007 cuando
se empezó a hablar de este tipo de plataformas, ahora son numerosas las webs y los
proyectos que permiten a los artistas conseguir el dinero que necesitan para lanzar
sus discos, películas y libros.
Los responsables de “El Cosmonauta” han tardado cuatro años en poderla
llevar a cabo, pero ahora se muestran orgullosos de su trabajo, pues ha sido el primer
proyecto que ha conseguido financiarse a través del crowdfunding en España. Creen
que el cine está en pleno cambio, que el paradigma de las grandes superproducciones
está finalizando y que ellos, con su largometraje financiado por multitud de personas,
son pioneros de la nueva forma de entender la industria.
Tanto “El Cosmonauta” como “Carmina o Revienta” son casos aislados que
han logrado esquivar el modelo tradicional. Se trata de apuestas arriesgadas cuyo
valor aumenta debido al compromiso de las licencias abiertas y su visión precursora.
Aspecto fundamental de la película de Nicolás Alcalá es su vocación de relatar
y compartir su proceso y su experiencia, intentando contribuir a promover un modelo
de negocio alternativo.
“El Cosmonauta” cuenta la aventura del primer cosmonauta ruso en la Luna,
que no consigue regresar y se le da por perdido en el espacio. Él, sin embargo, a
través de fantasmales mensajes de radio, clama haber vuelto a la Tierra y haberla
encontrado vacía, sin un alma. Su irreal presencia y su voz irán destruyendo poco a
poco el mundo de sus seres queridos.
